sábado, 6 de agosto de 2011
Izagirre: En Donostia 'no queremos actos intolerantes'.
"Tenemos en nuestro pueblo muchas, demasiadas, heridas abiertas desde hace décadas por el conflicto político, pero no nos podemos enquistar porque la vida no para, sigue, mira hacia el futuro y así es como debemos mirar ese apasionante y esperanzador futuro que tiene ahora, aquí, nuestro país".
El grupo municipal del PP ha sido el único que no ha estado representado en el homenaje a las víctimas del franquismo.
Donostia * E.H
El alcalde de Donostia, Juan Karlos Izagirre (Bildu), ha subrayado el rechazo de Donostia a los "actos intolerantes" durante la celebración en la ciudad de un acto de homenaje en memoria de las víctimas de franquismo al que han acudido representantes de todos los grupos municipales, salvo del ultraderechista PP.
Izagirre ha sido el encargado de presidir esta ofrenda foral, que ha tenido lugar frente a la playa de La Zurriola, en la explanada de Sagüés, donde se ha restituido la placa en recuerdo a las víctimas del franquismo que fue recientemente sustraída, al igual que ocurrió con otra inscripción similar colocada en el monte Ulía.
El primer edil, acompañado por concejales del equipo de gobierno y del diputado foral de Asuntos Sociales, ha encabezado el homenaje, que ha contado con la presencia de representantes y concejales del P$E y PNV.
El homenaje, organizado junto con la Asociación de Víctimas del Genocidio Franquista, ha contado con la asistencia de un centenar de personas y ha consistido en una ofrenda floral ante la nueva placa, frente a la cual se han bailado unas danzas vascas y se han colocado varias banderas, entre ellas la republicana y la ikurriña.
Compromiso con la verdad, la justicia y la reparación...
Izagirre ha afirmado que existe "una deuda" sin saldar con "todas las víctimas del franquismo" y ha recalcado que "el Ayuntamiento las apoyará en todo momento".
"Tenemos en nuestro pueblo muchas, demasiadas, heridas abiertas desde hace décadas por el conflicto político, pero no nos podemos enquistar porque la vida no para, sigue, mira hacia el futuro y así es como debemos mirar ese apasionante y esperanzador futuro que tiene ahora, aquí, nuestro país".
A su juicio, se está construyendo "el escenario en el que las generaciones venideras puedan vivir en una situación normalizada y en una verdadera paz, que todos deseamos, y eso exige sensatez y mucha responsabilidad".
En este camino, "no debemos olvidar jamás a las personas como las que hoy honramos" a las que debemos que "la historia con mayúsculas, la que escriben los pueblos, les devuelva la verdad, la justicia y la reparación, pero no la dignidad porque ésta nunca la perdieron".
Ataques a la memoria y monumento "digno" en el Boulevard donostiarra...
El alcalde ha mostrado su disposición a seguir trabajando tanto con las asociaciones de víctimas del franquismo, como con otras asociaciones, colectivos y con la comunidad educativa y ha remarcado que "cuantas veces se robe o se destruya" las placas conmemorativas se repondrán por parte del Ayuntamiento, porque "tenemos una deuda sin cerrar todavía con todas las víctimas del franquismo".
Respecto a la petición realizada por las asociación donostiarra de víctimas del franquismo para que se haga un monumento "digno" en el Boulevard donostiarra y que esta avenida de la ciudad cambie su nombre por el de "víctimas del franquismo", Izagirre ha afirmado que trasladarán la iniciativa al Ayuntamiento.
"Lo que no sabemos si será aprobada o no porque son decisiones que tienen que ir a Pleno, aunque intentaremos consensuar con la oposición para que se puedan plasmar".
El alcalde de Donostia rendirá homenaje a las víctimas del fascismo
Juan Karlos Izagirre (Bildu), presidirá este sábado un acto en memoria de las víctimas del fascismo que consistirá en la celebración de una ofrenda floral y el descubrimiento de una placa, que sustituirá a otra sustraída recientemente en esta ultima ofensiva del entramado ultraderechista.
Donostia * E.H
Juan Karlos Izagirre denunció recientemente en una rueda de prensa la desaparición de dos placas en memoria de los represaliados del franquismo ubicadas en el monte Ulía y en la zona de Sagüés, en Donostia, y anunció su próxima reposición y la celebración de un homenaje en recuerdo de las víctimas de la dictadura.
Por eso hoy, el Ayuntamiento donostiarra invita a lxs vecinos y visitantes a participar en este acto sencillo, que se llevará a cabo junto con la Asociación de Víctimas del Genocidio Franquista de Donostia.
"Conscientes de que a estas víctimas se les debe verdad, justicia y reparación, el gobierno municipal seguirá trabajando codo con codo tanto con las asociaciones de víctimas del franquismo como con otras asociaciones, colectivos y con la comunidad educativa".
El Ayuntamiento donostiarra afirma que desea dar así un "especial impulso a la memoria de quienes sufrieron en sus carnes la represión franquista", al tiempo que "subraya asimismo su rechazo a los ataques contra la memoria".
"Las actitudes intolerantes no tienen cabida en nuestra ciudad".
Donostia * E.H
Juan Karlos Izagirre denunció recientemente en una rueda de prensa la desaparición de dos placas en memoria de los represaliados del franquismo ubicadas en el monte Ulía y en la zona de Sagüés, en Donostia, y anunció su próxima reposición y la celebración de un homenaje en recuerdo de las víctimas de la dictadura.
Por eso hoy, el Ayuntamiento donostiarra invita a lxs vecinos y visitantes a participar en este acto sencillo, que se llevará a cabo junto con la Asociación de Víctimas del Genocidio Franquista de Donostia.
"Conscientes de que a estas víctimas se les debe verdad, justicia y reparación, el gobierno municipal seguirá trabajando codo con codo tanto con las asociaciones de víctimas del franquismo como con otras asociaciones, colectivos y con la comunidad educativa".
El Ayuntamiento donostiarra afirma que desea dar así un "especial impulso a la memoria de quienes sufrieron en sus carnes la represión franquista", al tiempo que "subraya asimismo su rechazo a los ataques contra la memoria".
"Las actitudes intolerantes no tienen cabida en nuestra ciudad".
Gasteizko Txosnak entrega el galardón Txosnisaria 2011, a la Asociación 3 de Marzo.
Sare Antifaxista estubo presente en el acto y traslado sus felicitaciones tanto a los premiados como a Gasteizko Txosnak por su iniciativa.

Gasteizko Txosnak * E.H
En un gran ambiente festivo y tras una kalejira que concluyo con la apertura oficial del recinto festivo de Gasteizko Txosnak, dos representantes de la Asociación 3 de Marzo, recibieron el galardón Txosnisaria 2011, entre los aplausos de lxs presentes.
Gasteizko Txosnak (compuesta por un amplio y variado
grupo de colectivos populares que realizan su trabajo en Gasteiz) entrego en
esta ocasión el galardón a la Asociación 3 de Marzo "por la dignidad demostrada
en su andadura de estos 35 años y porque la situación que viven las clases
populares, calificada por Gasteizko Txosnak como muy grave". Para finalizar el acto, lxs presentes brindaron y se desearon unas felices fiestas.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Galardón Txosnisaria 2011 para la Asociación 3 de Marzo
Gasteizko Txosnak * E.H
Este año también se repite la entrega del galardón Txosnisaria, que se inauguró el pasado año con motivo del 30 aniversario de Gasteizko Txosnak http://www.gasteizkotxosnak.org/
La Asociación 3 de Marzo http://www.martxoak3.org/ será quien lo reciba en esta ocasión "por la dignidad demostrada en su andadura de estos 35 años y porque la situación que viven las clases populares es muy grave".
martes, 2 de agosto de 2011
CONCENTRACIÓN CONTRA LA SIMBOLOGÍA FASCISTA
Fecha: 2011-07-18
Hora: 19:00
Lugar: Bilbo, plaza Moiua
Sare Antifaxista se concentro en la Plaza Moiua de Bilbo en el 75 aniversario del levantamiento fascista del 18 de julio de 1936, reivindicando que desaparezca la simbología fascista de nuestras calles, de nuestras instituciones y "por una ley vasca de memoria histórica antifascista".
"Hace 75 años, el 18 de Julio de 1936 empezó una larga carrera contra la dictadura y el fascismo tanto en Euskal herria como en el Estado Español. A manos del General Franco, tropas entrenadas en una sangrienta guerra en África, y apoyadas por los estamentos más reaccionarios de la sociedad española, como la Iglesia, el ejército y diversos sectores de la oligarquía, perpetraron un golpe de estado contra un gobierno electo legítimamente, progresista y popular, un gobierno Republicano.
La II República, aunque no sin una histórica resistencia antifascista, vería enterrar su memoria junto a los cadáveres de las víctimas antifascistas que dejo la contienda, y los que dejaría posteriormente la represión que aún dura hasta nuestros días. La supuesta ‘transición’ a la democracia negó la reparación y el reconocimiento a las víctimas y a los/as familiares de los/as asesinados/as, torturados/as, represaliados/as, exiliados/as y perseguidos/as por el fascismo español, y ubicó en sus órganos de poder y decisión a antiguos y reconocidos adictos al régimen, el tribunal de orden público se convirtió en la audiencia nacional donde aún se juzgan y se persiguen las posturas disidentes, antifascistas, independentistas, socialistas… y el jefe de estado, Juan Carlos de Borbón, impuesto por Franco juró las leyes fundamentales del movimiento franquista, perpetuando así la trayectoria fascistoide sobre la que camina la presunta democracia española.
La Ley Trampa de Memoria Histórica, más allá de aclarar la situación política en que quedaron las Victimas del Franquismo, deja impune los crímenes del fascismo, y equipara a los que impusieron a sangre y fuego una dictadura fascista, con los que defendieron la voluntad legítima del pueblo y resistieron a los embates de ejército franquista a favor de la verdadera democracia y la verdadera libertad.
En la villa Bilbaína, el Caudillo Azkuna, ha mantenido las variopintas enseñas fascistas (como la que preside el edificio de Hacienda en la Plaza Elíptica o plaza Moyua, llamada así en honor un alcalde de Bilbao durante la dictadura de Primo de Rivera) argumentando a favor su importante valor artístico. Azkuna como miembro del PNV, olvida que su formación junto con otras organizaciones, como ANV, hoy ilegalizadas, por seguir adelante en sus compromiso con la libertad de los/as trabajadores/as vascos/as, constituyó batallones de Gudaris que defendieran el embiste de las tropas terroristas de Franco en Euskal Herria. Su desmemoria contribuye a traicionar una vez más el sufrimiento y la resistencia de miles de muertos, torturados y perseguidos por una dictadura cuya huella aún nos asola en forma de impunidad de sus ejecutores y adeptos, en forma de calles que rinden homenajes a genocidas y gobernadores fascistas, en forma de banderas españolas ondeando en nuestros ayuntamientos, y recordando quién nos gobierna, y quién nos ocupa.
¿Alguien puede imaginar una cruz gamada presidiendo un edificio público Berlinés? O ¿Una estatua de Mussolini saludando la entrada a Roma? Seguro que no, pero Azkuna y otros regidores y alcaldes vascos llevan 4 años incumpliendo la ya descafeinada ley de Memoria Histórica y echando aún más tierra sobre nuestros/as muertos/as, mientras glorifican a sus verdugos.
Los/as Antifascistas Vasco/as exigimos la retirada de todos los símbolos del fascismo como primer paso para una verdadera “Ley vasca de Memoria Histórica”, que sirva para resarcir a las víctimas de Franco, que recupere los valores por los que lucharon y juzgue como se merecen todos los crímenes cometidos por los franquistas fascistas durante la guerra y la Dictadura".
Gora Euskal Herria Antifaxista !!
Por una Ley de Memoria Histórica Antifascista !!
Hora: 19:00
Lugar: Bilbo, plaza Moiua
Sare Antifaxista se concentro en la Plaza Moiua de Bilbo en el 75 aniversario del levantamiento fascista del 18 de julio de 1936, reivindicando que desaparezca la simbología fascista de nuestras calles, de nuestras instituciones y "por una ley vasca de memoria histórica antifascista".
"Hace 75 años, el 18 de Julio de 1936 empezó una larga carrera contra la dictadura y el fascismo tanto en Euskal herria como en el Estado Español. A manos del General Franco, tropas entrenadas en una sangrienta guerra en África, y apoyadas por los estamentos más reaccionarios de la sociedad española, como la Iglesia, el ejército y diversos sectores de la oligarquía, perpetraron un golpe de estado contra un gobierno electo legítimamente, progresista y popular, un gobierno Republicano.
La II República, aunque no sin una histórica resistencia antifascista, vería enterrar su memoria junto a los cadáveres de las víctimas antifascistas que dejo la contienda, y los que dejaría posteriormente la represión que aún dura hasta nuestros días. La supuesta ‘transición’ a la democracia negó la reparación y el reconocimiento a las víctimas y a los/as familiares de los/as asesinados/as, torturados/as, represaliados/as, exiliados/as y perseguidos/as por el fascismo español, y ubicó en sus órganos de poder y decisión a antiguos y reconocidos adictos al régimen, el tribunal de orden público se convirtió en la audiencia nacional donde aún se juzgan y se persiguen las posturas disidentes, antifascistas, independentistas, socialistas… y el jefe de estado, Juan Carlos de Borbón, impuesto por Franco juró las leyes fundamentales del movimiento franquista, perpetuando así la trayectoria fascistoide sobre la que camina la presunta democracia española.
La Ley Trampa de Memoria Histórica, más allá de aclarar la situación política en que quedaron las Victimas del Franquismo, deja impune los crímenes del fascismo, y equipara a los que impusieron a sangre y fuego una dictadura fascista, con los que defendieron la voluntad legítima del pueblo y resistieron a los embates de ejército franquista a favor de la verdadera democracia y la verdadera libertad.
En la villa Bilbaína, el Caudillo Azkuna, ha mantenido las variopintas enseñas fascistas (como la que preside el edificio de Hacienda en la Plaza Elíptica o plaza Moyua, llamada así en honor un alcalde de Bilbao durante la dictadura de Primo de Rivera) argumentando a favor su importante valor artístico. Azkuna como miembro del PNV, olvida que su formación junto con otras organizaciones, como ANV, hoy ilegalizadas, por seguir adelante en sus compromiso con la libertad de los/as trabajadores/as vascos/as, constituyó batallones de Gudaris que defendieran el embiste de las tropas terroristas de Franco en Euskal Herria. Su desmemoria contribuye a traicionar una vez más el sufrimiento y la resistencia de miles de muertos, torturados y perseguidos por una dictadura cuya huella aún nos asola en forma de impunidad de sus ejecutores y adeptos, en forma de calles que rinden homenajes a genocidas y gobernadores fascistas, en forma de banderas españolas ondeando en nuestros ayuntamientos, y recordando quién nos gobierna, y quién nos ocupa.
¿Alguien puede imaginar una cruz gamada presidiendo un edificio público Berlinés? O ¿Una estatua de Mussolini saludando la entrada a Roma? Seguro que no, pero Azkuna y otros regidores y alcaldes vascos llevan 4 años incumpliendo la ya descafeinada ley de Memoria Histórica y echando aún más tierra sobre nuestros/as muertos/as, mientras glorifican a sus verdugos.
Los/as Antifascistas Vasco/as exigimos la retirada de todos los símbolos del fascismo como primer paso para una verdadera “Ley vasca de Memoria Histórica”, que sirva para resarcir a las víctimas de Franco, que recupere los valores por los que lucharon y juzgue como se merecen todos los crímenes cometidos por los franquistas fascistas durante la guerra y la Dictadura".
Gora Euskal Herria Antifaxista !!
Por una Ley de Memoria Histórica Antifascista !!
Un acto por la memoria como protesta por el desfile de los militares en Donostia.
"Memoria oinarri... Euskal Herria aurrera begira".Euskal Memoria * E.H
La asociación cultural Herria convocó un acto en favor de la memoria coincidiendo con la festividad de la Virgen del Carmen, en la que los militares de la Armada española desfilaron por el puerto de Donostia. Las voces presentes, entre ellas la de Euskal Memoria, hicieron hincapié en que ya es hora de que los ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herria escriban su propia historia.
Bajo el lema "Memoria oinarri... Euskal Herria aurrera begira", el acto contó con la participación de la Asociación de Víctimas del Genocidio Franquista y la Fundación Euskal Memoria. La asociación convocante considera que el desfile refleja una imagen del pasado y que es "representativo de la imposición política y militar que sufre este pueblo". Teniendo en cuenta la nueva era política abierta en Euskal Herria, mostraron su determinación de no caer en "las provocaciones de los militares" y mirar adelante.
Pero para mirar adelante es imprescindible establecer una base sólida, que no es otra que mantener viva "la historia del pueblo y la interpretación que hacemos de ella, puesto que los estados español y francés han escrito esta historia desde la imposición, negando la existencia de este pueblo". Ante esta situación, el acto por la memoria hizo hincapié en que ya es hora de que los ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herria escriban su propia historia.
Homepage:
http://sareantifaxista.blogspot.com/2011/07/memoria-historikoaren-aldeko-ekitaldia.html
http://www.gara.net/paperezkoa/20110717/279453/es/Un-acto-memoria-protesta-desfile-militares-Donostia
lunes, 1 de agosto de 2011
Legazpi 1936.
1936ko gerraten faxisten kontra hil ziren legazpiarren oroimenez
Descarga el libro en formato pdf
http://www.legazpiko-udala.info/web/images/Legazpi1936/Liburua.pdf
2007ko udazkenean Legazpiko udal gobernuak 36ko gerran gertatutakoa ikertzeko eta zabaltzeko asmoa jakinarazi zion gure herrian memoria historikoa gordetzeko beharra argi zuen legazpiar talde bati. Hala, 2008. urte hasieran Legazpi 1936 proiektua sortu zen, eta Gerra Zibilean gure herrian gertatutakoa ikertzen hasi ziren, Udal Artxibategian zeuden agiri ugariak aztertuz eta gertaera haiek bertatik bertara bizi izan zituzten legazpiarrei elkarrizketak eginez. Lanean jarraitu zuten eta hiru urte geroago, legazpiar askoren ekarpen eskuzabalari esker eta Euskal Memoria Fundazioaren laguntzaz, ikertutako gaiarekiko lehen hurbilpen bat aurkezten dugu argitalpen honetan.
Argitalpen honek bi zati ditu: lehenengoan, Gerra Zibilean gure herrian izandako gertaera historikoak labur berregiteko saioa egin dugu eta, bigarrenean, gerran
hildako 58 legazpiarrak eta Legazpin gerraren ondorioz hildako 29 kanpotarrak aurkeztu ditugu.
Lan hau izan dadila gure iragana ezagutzeko ekarpen xumea. Eta izan dadila, era berean, omenaldi bero bat faxismoaren biktima legazpiar guztiei, gerra galdu zuten
guztiei, eta hainbat hamarkadatan mina isilpean gorde behar izan duten hildakoen, espetxeratuen, torturatuen, zapalduen… senide guztiei.
Durante los pasados meses de marzo y abril, se llevaron acabo diferentes actividades y actos...
15 de marzo: Presentación libro Legazpi 1936
18 de marzo: Homenaje
18 de marzo: Lunch
18 de marzo: Conferencia de Iñaki Egaña
20 de marzo: Marcha al frente de Ormakio
1 de abril: Presentación del libro en castellano
http://www.legazpiko-udala.info/web/cas/01legazpi1936.shtm
Descarga el libro en formato pdf
http://www.legazpiko-udala.info/web/images/Legazpi1936/Liburua.pdf
2007ko udazkenean Legazpiko udal gobernuak 36ko gerran gertatutakoa ikertzeko eta zabaltzeko asmoa jakinarazi zion gure herrian memoria historikoa gordetzeko beharra argi zuen legazpiar talde bati. Hala, 2008. urte hasieran Legazpi 1936 proiektua sortu zen, eta Gerra Zibilean gure herrian gertatutakoa ikertzen hasi ziren, Udal Artxibategian zeuden agiri ugariak aztertuz eta gertaera haiek bertatik bertara bizi izan zituzten legazpiarrei elkarrizketak eginez. Lanean jarraitu zuten eta hiru urte geroago, legazpiar askoren ekarpen eskuzabalari esker eta Euskal Memoria Fundazioaren laguntzaz, ikertutako gaiarekiko lehen hurbilpen bat aurkezten dugu argitalpen honetan.
Argitalpen honek bi zati ditu: lehenengoan, Gerra Zibilean gure herrian izandako gertaera historikoak labur berregiteko saioa egin dugu eta, bigarrenean, gerran
hildako 58 legazpiarrak eta Legazpin gerraren ondorioz hildako 29 kanpotarrak aurkeztu ditugu.
Lan hau izan dadila gure iragana ezagutzeko ekarpen xumea. Eta izan dadila, era berean, omenaldi bero bat faxismoaren biktima legazpiar guztiei, gerra galdu zuten
guztiei, eta hainbat hamarkadatan mina isilpean gorde behar izan duten hildakoen, espetxeratuen, torturatuen, zapalduen… senide guztiei.
Durante los pasados meses de marzo y abril, se llevaron acabo diferentes actividades y actos...
15 de marzo: Presentación libro Legazpi 1936
18 de marzo: Homenaje
18 de marzo: Lunch
18 de marzo: Conferencia de Iñaki Egaña
20 de marzo: Marcha al frente de Ormakio
1 de abril: Presentación del libro en castellano
http://www.legazpiko-udala.info/web/cas/01legazpi1936.shtm
sábado, 30 de julio de 2011
PNV «in Fraganti»
Asociación de Víctimas del 3 de marzo * E.H
Los autores de artículo critican la actitud del Partido Nacionalista Vasco en el Congreso de los Diputados español ante la votación de la reforma de la Ley 46/1977, llamada de Amnistía, que con los votos y abstenciones de PSOE, PP, CIU y el partido jeltzale quedó intacta. La referencia del portavoz del PNV a Manuel Fraga les parece especialmente insultante, toda vez que perciben la intención de exculpar al ex ministro franquista por motivo de su temprana edad cuando era ministro de la dictadura. Y para que no queden dudas de su implicación y responsabilidades en los desmanes de aquel régimen, hacen un recorrido histórico de su paso por el Gobierno español, desde 1962 hasta 1976, un recorrido repleto de víctimas.
La expresión viene del latín in flagranti (delicto), y en castellano ha evolucionado a in fraganti, utilizándose cuando alguien es pillado en el mismo momento en que está realizando una acción censurable. In Fraganti, con F de Fraga y protagonizando una acción censurable para las víctimas del franquismo, así hemos pillado al PNV en el Congreso de Madrid.
Se votaba reformar la Ley 46/1977, conocida como «Ley de Amnistía». Nacida de las entrañas del régimen, que se autoindulta de «los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas» (párrafo literal de su artículo segundo), en realidad es una auténtica ley de punto final que impide juzgar los crímenes de la dictadura. Un objetivo tantas veces escondido por el relato oficial que pretende hacernos creer que la amnistía era para los presos políticos a los que se les perdonaba el inexistente delito de enfrentarse al fascismo.
PSOE, PP, CIU y PNV unieron sus votos negativos y abstenciones para avalar esa ley que garantiza la impunidad, con argumentos que fueron más insultantes todavía. Sobre todo los del portavoz del Grupo Vasco que tras anunciar la abstención de su grupo se preguntó «a quién se podría juzgar», para contestarse a continuación: «como no estemos pensando en un senador que era el junior del gobierno en los estertores del franquismo», en lo que era una evidente alusión al senador Manuel Fraga Iribarne.
Si se trataba de exculpar a Fraga de sus responsabilidades por el tema de la edad, lo de «junior» es cuando menos curioso, porque entró en el gobierno franquista con 40 años, en 1962. Fue ministro de Información y Turismo hasta 1969 y en este primer periodo, además de bañarse en Palomares, tuvo la misión propagandística de amortiguar en el exterior la vulneración sistemática de los derechos humanos que se producía en el Estado español. En este sentido se le acumuló el trabajo porque el asesinato del dirigente comunista Julián Grimau en 1963 despertó reacciones diplomáticas en todo el mundo y Fraga se convirtió en un agente muy activo para neutralizar la repercusión de este fusilamiento en el panorama internacional. Otro tanto con las ejecuciones a garrote vil perpetradas ese mismo año contra los anarquistas Francisco Granados y Joaquín Delgado. Los guerrilleros antifascistas Ramón Vila Caracremada y José Castro O Piloto también fueron asesinados por las balas de su gobierno, en 1963 y 1965 respectivamente. Al igual que el joven Enrique Ruano, que moría bajo custodia policial a comienzos de 1969 al «caer» maniatado desde un séptimo piso en Madrid tras ser brutalmente torturado.
El balance represivo en Euskal Herria de esa primera fase (1962-1969) en la que el actual senador participó en el gobierno y por tanto es responsable de esa violencia terrorista de estado, también es suficientemente trágico como para que el PNV se permita el lujo de pasar de puntillas. Más si cabe cuando dos miembros de EGI-Batasuna, organización con vinculaciones directas con las estructuras del PNV, murieron en abril de 1969 cuando preparaban una acción con explosivos dirigida a contrarrestar la propaganda del régimen dirigida por Fraga desde su ministerio. Puede que al PNV le incomode la memoria de Jokin Artajo y Alberto Asurmendi, pero somos muchos los que nunca olvidaremos su sacrificio y compromiso. Por eso también queremos recordar al resto de víctimas y luchadores antifranquistas asesinados en Euskal Herria durante esos años de «información y turismo»: Vicente Lertxundi (27-12-1962), Jesús do Santos (22-01-1965), Goñi (6-06-1965), Manuel Thomas (13-3-1966), Miguel Iturbe (11-09-1967), José María Quesada (17-01-1968), Txabi Etxebarrieta (7-06-1968), Segundo Urteaga (15-5-1969) y Félix Arnaiz (2-08-1969). El 29 octubre de 1969 Fraga acabó su primer periodo como ministro y precisamente dejó la cartera en el mismo momento que en Erandio la policía mataba a Antxon Fernández y Josu Murueta en la represión contra las protestas por la contaminación atmosférica.
Recién muerto Franco, con las estructuras del régimen intactas, Fraga volvería al gobierno el 12 de diciembre de 1975. Sólo en los 20 días anteriores las balas franquistas ya habían dejado cuatro muertes en Euskal Herria: Ángel Esparza (25 de octubre de 1975), Koldo López de Gereñu (2 de diciembre de 1975), José Ramón Rekarte (4 de diciembre de 1975) y Kepa Tolosa (9 de diciembre de 1975). En ese ambiente complicado tras la muerte de su dictador favorito; Fraga entra a lo grande como vicepresidente y ministro de Gobernación.
Estuvo en el cargo poco más de seis meses, hasta julio de 1976. Acuñó la famosa frase «la calle es mía», y este es el reguero de sangre que acompañó a su estancia como responsable de las fuerzas de orden público: Teófilo del Valle (Elda, 24 de febrero de 1976); Romualdo Barroso, Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar, José Castillo y Bienvenido Pereda (Gasteiz, 3 de marzo de 1976), Juan Gabriel Rodrigo (Tarragona, 6 de marzo de 1976), Vicente Antón Ferrero (Basauri, 8 de marzo de 1976), Oriol Solé (Auritz-Burgete, 7 de abril de 1976), Felipe Suárez (Zarautz, 12 de abril de 1976), Manuel Garmendia Korta (Bera, 18 de abril de 1976), Bernardo Bidaola Txirrita (Etxalar, 24 de abril de 1976); Ricardo García y Aniano Jiménez (Montejurra, 8 de mayo de 1976) y Alberto Soliño (Eibar, 12 de junio de 1976).
El 5 de julio de 1976 dejó el cargo, pero la represión no se acabó. Normi Mentxaka es asesinada en Santurtzi a las 72 horas de que Martín Villa cogiera su relevo en la cartera de Interior, con lo que iniciaría otra larga lista de víctimas policiales y parapoliciales bajo su mandato. Esto deja en evidencia que aunque es una referencia en la materia, la impunidad española no es patrimonio exclusivo de Fraga. Son muchos los franquistas que siguen vivos y tienen responsabilidades en las actuaciones de sus respectivos gobiernos, así que no nos olvidemos de la verdadera dimensión de las atrocidades cometidas y de la impunidad reinante gracias entre otras cosas a la Ley 46/1977.
El PNV, antes de preguntarse a quién vamos a juzgar, debería actuar con más coherencia, que ya es mayorcito (mañana cumple 116 años, 27 más que Manuel Fraga).
Los autores de artículo critican la actitud del Partido Nacionalista Vasco en el Congreso de los Diputados español ante la votación de la reforma de la Ley 46/1977, llamada de Amnistía, que con los votos y abstenciones de PSOE, PP, CIU y el partido jeltzale quedó intacta. La referencia del portavoz del PNV a Manuel Fraga les parece especialmente insultante, toda vez que perciben la intención de exculpar al ex ministro franquista por motivo de su temprana edad cuando era ministro de la dictadura. Y para que no queden dudas de su implicación y responsabilidades en los desmanes de aquel régimen, hacen un recorrido histórico de su paso por el Gobierno español, desde 1962 hasta 1976, un recorrido repleto de víctimas.
La expresión viene del latín in flagranti (delicto), y en castellano ha evolucionado a in fraganti, utilizándose cuando alguien es pillado en el mismo momento en que está realizando una acción censurable. In Fraganti, con F de Fraga y protagonizando una acción censurable para las víctimas del franquismo, así hemos pillado al PNV en el Congreso de Madrid.
Se votaba reformar la Ley 46/1977, conocida como «Ley de Amnistía». Nacida de las entrañas del régimen, que se autoindulta de «los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas» (párrafo literal de su artículo segundo), en realidad es una auténtica ley de punto final que impide juzgar los crímenes de la dictadura. Un objetivo tantas veces escondido por el relato oficial que pretende hacernos creer que la amnistía era para los presos políticos a los que se les perdonaba el inexistente delito de enfrentarse al fascismo.
PSOE, PP, CIU y PNV unieron sus votos negativos y abstenciones para avalar esa ley que garantiza la impunidad, con argumentos que fueron más insultantes todavía. Sobre todo los del portavoz del Grupo Vasco que tras anunciar la abstención de su grupo se preguntó «a quién se podría juzgar», para contestarse a continuación: «como no estemos pensando en un senador que era el junior del gobierno en los estertores del franquismo», en lo que era una evidente alusión al senador Manuel Fraga Iribarne.
Si se trataba de exculpar a Fraga de sus responsabilidades por el tema de la edad, lo de «junior» es cuando menos curioso, porque entró en el gobierno franquista con 40 años, en 1962. Fue ministro de Información y Turismo hasta 1969 y en este primer periodo, además de bañarse en Palomares, tuvo la misión propagandística de amortiguar en el exterior la vulneración sistemática de los derechos humanos que se producía en el Estado español. En este sentido se le acumuló el trabajo porque el asesinato del dirigente comunista Julián Grimau en 1963 despertó reacciones diplomáticas en todo el mundo y Fraga se convirtió en un agente muy activo para neutralizar la repercusión de este fusilamiento en el panorama internacional. Otro tanto con las ejecuciones a garrote vil perpetradas ese mismo año contra los anarquistas Francisco Granados y Joaquín Delgado. Los guerrilleros antifascistas Ramón Vila Caracremada y José Castro O Piloto también fueron asesinados por las balas de su gobierno, en 1963 y 1965 respectivamente. Al igual que el joven Enrique Ruano, que moría bajo custodia policial a comienzos de 1969 al «caer» maniatado desde un séptimo piso en Madrid tras ser brutalmente torturado.
El balance represivo en Euskal Herria de esa primera fase (1962-1969) en la que el actual senador participó en el gobierno y por tanto es responsable de esa violencia terrorista de estado, también es suficientemente trágico como para que el PNV se permita el lujo de pasar de puntillas. Más si cabe cuando dos miembros de EGI-Batasuna, organización con vinculaciones directas con las estructuras del PNV, murieron en abril de 1969 cuando preparaban una acción con explosivos dirigida a contrarrestar la propaganda del régimen dirigida por Fraga desde su ministerio. Puede que al PNV le incomode la memoria de Jokin Artajo y Alberto Asurmendi, pero somos muchos los que nunca olvidaremos su sacrificio y compromiso. Por eso también queremos recordar al resto de víctimas y luchadores antifranquistas asesinados en Euskal Herria durante esos años de «información y turismo»: Vicente Lertxundi (27-12-1962), Jesús do Santos (22-01-1965), Goñi (6-06-1965), Manuel Thomas (13-3-1966), Miguel Iturbe (11-09-1967), José María Quesada (17-01-1968), Txabi Etxebarrieta (7-06-1968), Segundo Urteaga (15-5-1969) y Félix Arnaiz (2-08-1969). El 29 octubre de 1969 Fraga acabó su primer periodo como ministro y precisamente dejó la cartera en el mismo momento que en Erandio la policía mataba a Antxon Fernández y Josu Murueta en la represión contra las protestas por la contaminación atmosférica.
Recién muerto Franco, con las estructuras del régimen intactas, Fraga volvería al gobierno el 12 de diciembre de 1975. Sólo en los 20 días anteriores las balas franquistas ya habían dejado cuatro muertes en Euskal Herria: Ángel Esparza (25 de octubre de 1975), Koldo López de Gereñu (2 de diciembre de 1975), José Ramón Rekarte (4 de diciembre de 1975) y Kepa Tolosa (9 de diciembre de 1975). En ese ambiente complicado tras la muerte de su dictador favorito; Fraga entra a lo grande como vicepresidente y ministro de Gobernación.
Estuvo en el cargo poco más de seis meses, hasta julio de 1976. Acuñó la famosa frase «la calle es mía», y este es el reguero de sangre que acompañó a su estancia como responsable de las fuerzas de orden público: Teófilo del Valle (Elda, 24 de febrero de 1976); Romualdo Barroso, Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar, José Castillo y Bienvenido Pereda (Gasteiz, 3 de marzo de 1976), Juan Gabriel Rodrigo (Tarragona, 6 de marzo de 1976), Vicente Antón Ferrero (Basauri, 8 de marzo de 1976), Oriol Solé (Auritz-Burgete, 7 de abril de 1976), Felipe Suárez (Zarautz, 12 de abril de 1976), Manuel Garmendia Korta (Bera, 18 de abril de 1976), Bernardo Bidaola Txirrita (Etxalar, 24 de abril de 1976); Ricardo García y Aniano Jiménez (Montejurra, 8 de mayo de 1976) y Alberto Soliño (Eibar, 12 de junio de 1976).
El 5 de julio de 1976 dejó el cargo, pero la represión no se acabó. Normi Mentxaka es asesinada en Santurtzi a las 72 horas de que Martín Villa cogiera su relevo en la cartera de Interior, con lo que iniciaría otra larga lista de víctimas policiales y parapoliciales bajo su mandato. Esto deja en evidencia que aunque es una referencia en la materia, la impunidad española no es patrimonio exclusivo de Fraga. Son muchos los franquistas que siguen vivos y tienen responsabilidades en las actuaciones de sus respectivos gobiernos, así que no nos olvidemos de la verdadera dimensión de las atrocidades cometidas y de la impunidad reinante gracias entre otras cosas a la Ley 46/1977.
El PNV, antes de preguntarse a quién vamos a juzgar, debería actuar con más coherencia, que ya es mayorcito (mañana cumple 116 años, 27 más que Manuel Fraga).
sábado, 23 de julio de 2011
La clase política y las víctimas del franquismo
Es hora ya de que los partidos que han contado en sus filas con militantes antifascistas represaliados rompan con las dependencias adquiridas durante la «Transición» En tanto solo se reconozcan las consecuencias de la violencia sobre una parte de la sociedad, se estará dando continuidad a la dualidad establecida por el franquismo.
Lau Haizetara Gogoan * E.H
En los últimos días se han desarrollado, en ámbitos parlamentarios, varios episodios que requieren la atención de quienes defendemos los derechos de las víctimas del franquismo y el terrorismo de Estado:
El primero sucede el 13 julio en el Congreso de los diputados. La ley «integral» sobre víctimas del terrorismo excluye a las causadas por el terrorismo de Estado, la violencia policial y las organizaciones de extrema derecha. Y esto, pocas semanas después de que Antonio Hernando, portavoz de Interior del PSOE, manifestase que las víctimas de la violencia policial iban a ser contempladas en esta ley. Una nueva palabra incumplida, un engaño histórico más. El PSOE sigue dando la espalda al sacrificio de los miles de militantes que, en su día, le dieron aliento y forma. La ley sigue la estela de otras que discriminan a las víctimas según el origen de la violencia que han sufrido, lo que, en la práctica, supone legitimar el terrorismo de Estado y la violencia policial.
Mientras esto pasa en el Parlamento español, comienza el segundo episodio. Entra en escena la consejera de Justicia del Gobierno Vasco, Idoia Mendia, que publica, el 16 julio, un artículo de titulado «Memoria compartida», en el que pone al mismo nivel a los responsables del golpe militar de 1936 y a los defensores de las libertades.
El tercer episodio se produce en una fecha tan significativa como el 18 de julio. El Sr. Bono, presidente del Congreso, se niega a condenar el alzamiento del 36, a sus responsables y las consecuencias genocidas del mismo, en una línea muy similar a la del artículo de la Sra. Mendia. En ambos casos quienes hacen distinciones cuando se trata de la violencia política de los últimos 40 años (cientos de muertos) para «no equiparar a víctimas y verdugos», no tienen ningún problema al equiparar a víctimas y verdugos de la rebelión militar de 1936 (cientos de miles de muertos).
Episodio cuarto: una nueva esperanza defraudada. Solo un día después, en el mismo escenario, la clase política vuelve a dar la espalda a las cientos de miles de víctimas al no aprobar una propuesta del BNG que pretendía modificar la Ley de Amnistía de 1977 (en la práctica, una ley de punto final). Esta vez la culpa es compartida por PSOE, PP, CIU y PNV. Cabe destacar el papel de este último, que no rectifica su error de hace 35 años, ni salda la deuda de justicia que tiene con las víctimas. Justifica su negativa aduciendo que los responsables de los crímenes han muerto. Esto solo es cierto si nos referimos a los dirigentes de la rebelión militar de 1936, pero no si hablamos de muchos de los responsables de la dictadura y el terrorismo de Estado que siguieron a la victoria de los sublevados. Algunos partidos utilizan su pasado antifascista como parapeto en el que cobijarse para negar su responsabilidad por no establecer, en su momento, las vías de superación de las vulneraciones de los derechos humanos. Una vez más esto significa dejar a las víctimas en la cuneta del olvido.
Hasta aquí los hechos consumados, la fotografía que muestra la falta de dignidad de la mayor parte de la clase política. El 26 de julio volverá a hablarse, en el Parlamento Vasco, sobre las víctimas del terrorismo de Estado (aunque no se les llamará por este nombre, sino «victimas de violencia de motivación política»). En un Parlamento (que, dicho sea de paso, tampoco ha llevado a cabo ningún tipo de mención ni condena en este 75 aniversario del 18 de julio) llegamos a este debate en una situación en la que los partidos políticos que negaron a las víctimas su derecho a la verdad, la justicia y la reparación, siguen instalados en un discurso y unas prácticas que no buscan superar la dualidad entre vencedores y vencidos que se inició aquel 18 de julio de 1936, sino que, por la vía de los hechos, la consolidan.
Es hora ya de que los partidos que han contado en sus filas con militantes antifascistas represaliados rompan con sus dependencias e hipotecas adquiridas durante la «Transición» y reconstruyan un discurso y una práctica política coherente con sus orígenes. Porque los únicos coherentes, en el discurso y los hechos, son los representantes de la derecha heredera del franquismo, quienes ejercieron el control efectivo sobre todo el proceso, amparados por el ruido de sables, que tantas veces ha sido utilizado como excusa por los partidos de origen antifranquista para justificar su actuación durante aquel periodo.
En tanto no se supere la situación de discriminación jurídica, en tanto solo se reconozcan las consecuencias de la violencia sobre una parte de la sociedad, mientras se niega la existencia de las mismas consecuencias para otros sectores sociopolíticos, se estará dando continuidad a la misma dualidad establecida por el franquismo: privilegios para unos, represión y marginación para otros.
jueves, 21 de julio de 2011
LHG denuncia la actitud del PNV en Madrid por defender la Ley de Punto Final y avalar la impunidad franquista
Más sorprendente aún ha sido su argumentación, aduciendo que los responsables de los crímenes cometidos no siguen vivos, cosa que no es cierta.Lau Haizetara Gogoan * E.H
Lau Haizetara Gogoan (LHG); la coordinadora que agrupa a colectivos memorialistas, asociaciones de victimas del franquismo y del terrorismo de Estado en Euskal Herria, quiere denunciar públicamente la actitud que ha tomado el Grupo Vasco – EAJ-PNV en el Congreso de los Diputados de Madrid ante una proposición del Bloque Nacionalista Galego para reformar la Ley 46/1977, conocida como “Ley de Amnistía” y considerada por diferentes estamentos internacionales como una auténtica Ley de Punto Final que impide juzgar los crímenes franquistas.
PSOE, PP, CIU y PNV, han unido sus votos negativos y sus abstenciones para avalar la impunidad del franquismo. Desde LHG denunciamos especialmente la actitud del PNV porque no ha querido rectificar el error cometido hace 35 años, ni saldar la deuda de justicia que tiene contraída con las víctimas del franquismo en Euskal Herria. Más sorprendente aún ha sido su argumentación, justificando su negativa para la reforma de esta ley aduciendo que los responsables de los crímenes cometidos no siguen vivos, cosa que no es cierta.
Esta actitud de encubrimiento y relativismo fue verbalizada por el diputado nacionalista Aitor Esteban que tras anunciar la abstención de su grupo se preguntó “a quién se podría juzgar teniendo en cuenta que el franquismo cometió sus mayores crímenes durante y en los años inmediatamente después de la guerra”. Para añadir a continuación en referencia a la pregunta “¿A quién juzgamos?” por él planteada el siguiente alegato cómplice con los responsables de los crímenes franquistas que siguen vivos: “Como no estemos pensando en un senador que era el “junior” del gobierno en los estertores del franquismo…", en lo que ha sido interpretado como una velada alusión a Manuel Fraga.
El PNV falta a la verdad y pretende esconder su aval a la impunidad con esa clase de comentarios frívolos. En primer lugar recordar que el supuesto “junior” Manuel Fraga, entró en el noveno gobierno franquista en 1962 con la edad de 40 años y que ejerció diferentes cargos en el régimen hasta 1977 por lo que es evidente su responsabilidad en la vulneración sistemática de los derechos humanos que promulgaron los diferentes gobiernos del periodo tardofranquista. Queremos citar expresamente la matanza policial perpetrada en Gasteiz el 3 de Marzo de 1976 en la que fueron asesinados cinco trabajadores siendo Fraga ministro de la Gobernación y por tanto responsable directo de la actuación.
LHG considera incomprensible este aval a la impunidad que lanza el PNV a Manuel Fraga y al resto de ministros, policías, torturadores, empresarios, chivatos y cómplices franquistas que continúan vivos y siguen disfrutando de una impunidad absoluta gracias a la citada Ley 46/1977 que tanta inspiración humorística parece provocar al Grupo Vasco en el Congreso de Madrid. Esta actitud significa llanamente ignorar y condenar una vez más al olvido a cientos de asesinados, pero también a las víctimas vivas y a todos sus familiares. La historia democrática y antifranquista de los partidos no puede ser utilizada por sus actuales dirigentes y representantes como parapeto en el que cobijarse para negar su responsabilidad por no establecer, en su momento y en la actualidad, las vías de superación de las vulneraciones de derechos sufridas por las víctimas del genocidio franquista y del terrorismo de estado.
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